PARO DEL FÚTBOL: MÁS QUE UN GESTO, UNA MUESTRA DE SUMISIÓN



La dirigencia del fútbol argentino, y en especial del interior, está en tal decadencia que cualquier orden emanada desde la conducción de la AFA se acepta con sumisión, sin condicionamientos y también (en muchos casos) sin convicción. En algunos puede entenderse como “lealtad”, devolución de favores o respaldo de alguna ayuda recibida en tiempos de “vacas flacas”.

El paro del fútbol que ha sido impuesto por la fuerza como muestra de fuerza ante la justicia que pretende investigar posibles casos de corrupción y enriquecimiento ilícito desde la Asociación del Fútbol Argentino, con Claudio Tapia y Pablo Toviggino como imputados, puso de “rehenes” a dirigentes incluído los de la Liga del Noroeste Chaqueño que se suman a una medida de fuerza que les es ajena y que, por el contrario, deberían fomentar las buenas acciones y exigir transparencia.

Aún si fuese “una persecución”, como se intenta instalar, debería permitirse que la justicia actúe con libertad para determinar el grado de inocencia o culpabilidad. Porque de lo contrario, la sospecha queda instalada. ¿O realmente no es todo tan transparente y existen cosas turbias, tal como algunos hechos que salieron a la luz lo indican?

Como contrapartida, la convocatoria al paro del fútbol que impuso la AFA y a la que adhirieron “voluntaria y espontáneamente” la mayoría de los clubes, federaciones y ligas, quedó claramente en evidencia que está en contraposición a los hinchas y a una realidad que muestra a los máximos referentes en el banquillo de los acusados.

 Chaco no quiere quedar afuera

Desde la Federación Chaqueña de Fútbol, como viene siendo una costumbre no solo en esta gestión sino también en las anteriores, ni siquiera se atreven a objetar una decisión y, por el contrario, la aceptan a rajatabla. Aquí vale la excepción para un par de presidentes de ligas (uno en funciones y otro ya alejado) que en los últimos tiempos levantaron su voz disidente, aunque sin fuerza.

Por eso el paro del fútbol en nuestra provincia es un hecho, aunque muchas ligas aún no han iniciado la temporada y otras (como la Saenzpeñense), todavía no ha logrado terminar el campeonato 2025 y, para no ser menos, también se sumaría al paro como si el devaluado torneo (de solo seis fechas en su fase regular) transcurriera con normalidad.

A tal punto llega la degradación dirigencial, que cuando asisten a las reuniones con invitación del Consejo Federal, el mayor logro es sacarse una foto con “El Chiqui” o con “Pablo” (anteriormente con Grondona), y haber conocido el predio “Leonel Messi” en Ezeiza, con sandwichitos y Coca incluidos como premio a la obediencia. Ah, y a exhibirlo en las redes sociales.

¿Alguien puede pensar que esa misma dirigencia va a defender los intereses de los clubes amateurs, tan agobiados y cada vez más acorralados, o que van a tener el atrevimiento de cuestionar una decisión? En este contexto ¿creen que alguno se va a oponer, o al menos sugerir no adherirse?.

 Momento de despertar

De un tiempo a esta parte, algunos presidentes de clubes importantes como Andrés Fassi de Talleres de Córdoba o Juan Sebastián Verón de Estudiantes de la Plata, han expresado públicamente su voz disidente con la conducción de la AFA. En ambos casos, fue el tesorero Pablo Toviggino quien, con postura patoteril, no solo los cuestionó sino que les hizo sentir el rigor de ese organismo con el aval de Claudio Tapia.

Los ejemplos de esos dirigentes no abundan, aunque es momento de despertar y aunar criterios en defensa de los intereses de los clubes amateurs. No basta con “quedar bien” para permanecer en un cargo si no se logran objetivos verdaderamente importantes para el conjunto.

¿Qué tipo de sanción puede recaer en las ligas o en los clubes si no se acompaña esta medida? A lo sumo, quitarle las plazas para el Torneo Regional Amateur, que en definitiva debería tomarse como un gesto de “apiadarse” de los clubes que (la gran mayoría) afrontan esa competencia más bien como si fuera un castigo y no un premio.

Transitar dicho camino, con los costos desproporcionados para un fútbol amateur, es una penuria para los dirigentes y así lo han hecho saber representantes de varias instituciones de la zona que le han dado la espalda en las últimas ediciones, como los de la Liga del Noroeste con suficiente respaldo económico pero que no quieren dilapidarlo.

Aunque en las próximas horas se estaría definiendo si se da marcha atrás al paro, o si se lo endurece, es evidente que el temor a la Justicia existe, como también el alto grado de obsecuencia por miedo a ser perjudicados. Según se supo, por las dudas, muchos andan con sus toallas a cuestas por si aparece alguna nuca importante que secar.

RAUL PALOMINO