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El club de Capitanich acusa al referí de “inclinar la cancha” y “destruir los ataques del Decano”, e inventar faltas para echar hombres de Sarmiento y regalarle un penal a Estudiantes de Río Cuarto.
A través de un parte oficial de prensa, el Club Atlético Sarmiento, que presiden el intendente Jorge Capitanich, denunció que la derrota por 2 a 0 frente a Estudiantes de Río Cuarto por el ascenso al Nacional B, no fue resultado de un partido de fútbol sino de un acto mafioso.
“Estudiantes tuvo a favor un nefasto arbitraje de Sebastián Mastrángelo, y de los dos asistentes que condicionaron permanentemente al conjunto “Decano”, expresa el comunicado que acusa “faltas inexistentes que inclinaron la cancha, una expulsión que no fue a Federico López, y un penal inexistente de Alexis Bulgarelli a Gastón Benávidez, que inclinaron claramente la balanza a favor del local”.
“Nuevamente la mafia del fútbol se instaló en la cancha de Estudiantes, donde claramente el árbitro del cotejo, inclinó la balanza para el equipo local, que ayudado por una serie de arbitrajes durante todo el Pentagonal, logró el ascenso a la B Nacional”, remarca.
Según el Decano, “Estudiantes no podía, entonces Mastrangelo lo iba a ayudar”, y para eso, “sobre el final de la etapa expulsó a Federico López por doble amarilla: la primera porque reclamó una falta sobre él que el árbitro no vió, y la segunda por un roce que ni siquiera existió”.
“Sarmiento no pudo arrimarse, porque en cada intención, Mastrángelo lo destruía”, observa.
En el segundo tiempo, asegura que “Mastrángelo entró en acción en forma decidida a completar la obra que empezó en el primer minuto de juego: cobró una falta de Bulgarelli sobre Benavidez, por tirarse al piso, pero el delantero de Sarmiento en ningún momento lo tocó. De la pena se hizo cargo Ferreira, que con remate al medio venció a Carrera para el 1 a 0”.
“Los instantes siguientes Sarmiento lo fue a buscar con amor propio, pero a sabiendas que no iba a poder luchar contra la mafia del árbitro, y de contra Estudiantes terminó resolviendo el pleito con el tanto de Hesar”, relata.
Y remata: “Vergüenza total fue lo que se vivió en el Antonio Candini, Estudiantes es un buen equipo, pero necesitó de la ayuda clave de los árbitros en los cuatro partidos del Pentagonal para quedarse con el ascenso”.
